Contratar un seguro de vida garantiza a su titular la protección de todas aquellas personas que se encuentran a su cargo, asegurándoles una calidad y nivel de vida conforme al monto del seguro.

Seguro de vida en buscador de seguros

El objetivo primordial de un seguro de vida es garantizar a los beneficiarios una indemnización en caso de fallecimiento o deceso del asegurado.

Esta indemnización, mejor llamada “capital asegurado”, puede pagarse completa de una sola vez o también como un tipo de renta financiera. Los beneficiarios de este seguro son los que se encuentran incluidos en la póliza y, por lo general, suelen ser los familiares del titular del seguro, como también pueden serlo sus socios, sus acreedores, entre otros.

Antes de contratar un seguro de vida, es recomendable seguir los siguientes consejos:

– La persona que toma el seguro debe saber que el compromiso adquirido con la compañía aseguradora es a largo plazo.

– Aquellas personas con 65 años de edad o más deben tener en cuenta que a esta edad es bastante difícil acceder a un seguro de estas características toda vez que su expectativa de vida es muy baja.

– Al momento de contratar esta póliza, se debe cumplimentar un formulario de solicitud, el cual incluirá toda la información tanto personal como de carácter médico del solicitante.

– Es aconsejable asegurarse de que los términos del seguro cubren los riesgos que realmente interesan a quien lo contrata, por lo tanto, hay que verificar la cobertura que incluye la póliza y los riesgos que la misma excluye.

– Es de suma importancia tener siempre presenta la fecha de vencimiento de la póliza para efectos de posibles renovaciones, no obstante, algunas compañías aseguradoras suelen hacer estas renovaciones de forma automática.

– En toda póliza de vida debe estar estipulado de forma clara el inicio y fin de la cobertura de la misma.

– Se recomienda asegurarse si existe una disminución de capital al cumplir una edad específica o por causas determinadas.

– Al contratar un seguro de vida es necesario cerciorarse la edad hasta la cual el capital asegurado cubre al asegurado, al igual que el costo de las cláusulas adicionales o extras contenidas en la póliza.