¡Es emocionante emprender, y no todo mundo lo hace, será por miedo, será porque no tiene la posibilidad en los momentos que quieren. Antes de enfrascarte en este fascinante mundo del “emprendimiento”, necesitas analizar 4 cosas.

Tablet, Ipad, Leer, Pantalla, Golpe Fuerte, Tocar

1.- ¿Tienes una idea Clara de lo que quieres hacer?

Dentro de nuestra cabeza, la idea de tener nuestro propio negocio o nuestra propia empresa nos fascina, nos motiva, pero no siempre tenemos la idea clara, imaginamos dichas cosas como si ya se hubiesen concretado, pero sin tomar en cuenta todo lo que lleva para concretar la idea.

2.- ¿Tienes ya un plan de negocio?

El 90% de las empresas y negocios nuevos fracasa antes de acabar el primer año, y déjame decirte que la mayoría de ellos no contaban con un plan de negocio, un plan de negocio es un mapa, una ruta clara de las acciones que hay que seguir, son las notas claras que un músico debe de seguir.

Imagina que un navegante no tiene un mapa, imagina que un avión no tiene una ruta aérea clara, e imagina que a un músico le dicen toque una canción que nunca ha tocado y no le ponen notas musicales. ¿Qué conllevará eso? A que ni el navegante llegue a un destino deseado, a que un avión se pierda, y a que el músico haga el chascarrillo de su vida.

Pues si tú tienes mucha emoción de emprender pero no tienes un plan de negocio escrito, seguramente vas a fracasar, lo mejor es invertir nuestro tiempo en elaborar uno, o comprar uno, a perder miles de pesos por un negocio fracasado llevado a la ligera donde no tenías idea de cómo llevarlo a cabo.

3.- ¿Cuentas con el capital necesario?

Todo negocio que tu pienses requiere de un capital por muy mínimo que sea, a esto se le llama inversión inicial, si no lo tienes, déjame decirte que pedir prestado no es una buena idea, es verdad que hay miles de apoyos para la pequeña y mediana empresa, pero es una carga pesada para el emprendedor sin capital, debido a que como hizo su negocio con dinero prestado, tiene que pagar el préstamos mes tras mes y con intereses, y la gran mayoría también fracasan aunque el propio prestamista les haya dado apoyo administrativo.

¿Por qué fracasan? Porque las mensualidades del préstamo se adjuntan a los pagos de renta, personal, insumos etc. y termina por no quedarle absolutamente ningún centavo al final del mes. Lamentablemente la gente que pide prestado y su negocio funciona, no recibe utilidades sino hasta que termina de pagar las mensualidades del préstamo, algo realmente agobiante.

4.- ¿Ya analizaste tu situación actual?

Para emprender, necesitas no tener deudas fuertes, no tener muchos gastos en tu casa, o de menos que no sean muy elevados, los primeros meses que inicia tu negocio debes de vivir lo más austero posible, por ello, si tienes mucho deseo de emprender, pero debes mucho dinero, mejor piensa primero en la liquidación de tus deudas. Cuando seas libre de deudas comienza a volar hacia tu próxima libertad financiera.

Toda organización o negocio está estructurada en su interior por tres áreas concretas que además pueden subdividirse en otras áreas.

 

Estos tres grandes grupos son:

  1. Mercado
  2. Operaciones
  3. Finanzas

 

A la vez toda organización o empresa está rodeada por no menos de ocho factores externos que inciden sobremanera en la continua toma de decisiones así como en el destino de la organización.

 

Estos factores son:

 

Accionistas: Que no es ni más ni menos que el grupo integrado por propietarios del negocio, que reclaman de sus ejecutivos los recursos económicos del negocio en cuestión y en todos los casos deben ser superiores al interés promedio del capital invertido.

Clientes: La masa de clientes que reclama calidad de producto, servicio y precio de los mismos, o bien la excelencia en los servicios que integran el mercado de oferta, en relación al precio fijado.

Como los clientes pueden ser infieles, tienen el poder de decidir dónde comprar o contratar, cómo y cuando. Y este poder lo utilizan con frecuencia.

Gobierno: Sin duda el gobierno incide en la performance empresarial. El gobierno de turno, diseña medidas económicas, aranceles e impuestos que pueden afectar los resultados del negocio, si no fueron considerados oportunamente.

Economía: La situación económica del país, así como la del área geográfica en donde el país se encuentra enclavado, influye también en la performance empresarial. Hoy más que nunca, cuando los países se integran por medio de acuerdos de franquicias y exoneración de impuestos, las economías de los países vecinos, influyen inexorablemente afectando (en forma favorable o desfavorable) los resultados económicos del país y nuestro propio negocio.

Competidores: Están en todos lados y para todos los gustos. Los competidores dinamizan la gestión de la empresa y también muchas veces obligan a nuevos diseños estratégicos.

 

Proveedores: Las empresas muchas veces son cautivas de los proveedores. Las performances y estrategias pueden estar sometidas a sus incumplimientos, falta de materia prima, imprevisibilidad de precios y ajustes, etc…

Empleados: Las empresas e integrantes de la organización pueden colaborar tanto en el éxito como incidir en el fracaso. En lo básico, la falta de capacitación la falta de compromiso en lograr los objetivos de la organización boicotean los resultados. Las organizaciones sindicales de carácter radical y no abiertas al diálogo, contribuyen al deterioro de la organización.

 

Deudores y acreedores: No es ni más ni menos que el estado de salud de la organización en lo financiero. Muchas veces en el afán de hacer negocios se abren créditos que se transforman en incobrables. Otras veces nos apartamos de la realidad y asumimos deudas que luego resultan difíciles de cancelar. La organización se “enferma” y no se perciben evoluciones positivas.

 

Con un entorno claramente identificable y complejo, las organizaciones deben estar estructuradas de forma tal, que la solidez interna sea su bastión. El fortalecimiento interno de la organización resuelve muchos de los problemas que pueden rodear al negocio.

 

En cualquier organización que se precie, el compartir los objetivos con los empleados, el crear una filosofía empresarial común a todos, el estimular al personal con cursos de capacitación, reconocimientos, premios sorpresivos, contribuyen a integrar a la organización valores humanos entusiastas por lo que hacen.

Serán los mayores defensores de las fuerzas de trabajo, y pondrán además al servicio de la organización, no sólo su experiencia, sino que su creatividad para la resolución de problemas.

Me consta que el personal de McDonald’s por ejemplo, recibe una capacitación integral, donde cada una de las personas que atienen los restaurantes, conocen el negocio. Y como el fin del mismo es vender hamburguesas y calidad y limpieza, todos los que integran la organización lo trasmiten en cada encuentro con los clientes.

 

El trabajo en equipo trasciende hacia el exterior de la organización. Genera una imagen corporativa. Es tan importante contar con la fidelidad de los proveedores como la de los clientes. El reconocimiento, el trato cordial y el compartir la necesidad que se tiene de ellos o de determinado producto que nos será abastecido, también genera resultados satisfactorios. Tal vez sea necesario que el encargado de compras, realice un buen lobby. ¿Y por qué no?

Si bien la competencia incide en buena manera, nosotros también incidimos en la competencia. Porque la competencia tiene los mismos problemas que nosotros.

 

Como resumen a todo esto podríamos decir que:

  • Los valores humanos son lo más valioso dentro de la organización
  • A las organizaciones las definen las personas que la integran

 

 

Es muy importante entonces disolver los protagonismos y los fuertes “egos”, las inseguridades personales, el exceso de autoritarismo que se enquistan dentro de la organización y no le permiten avanzar. Hay personas que pierden más tiempo en el forcejeo por el poder, que en la constricción de un ambiente laboral distendido, eficiente y eficaz.

 

En este marco de dificultades para lograr la excelencia en el mercado, creemos importante compartir algunos ejemplos que pueden colaborar a identificar las diferentes aristas del negocio.

 

Los laboratorios farmacéuticos por ejemplo, tienen su razón de ser en las dolencias o enfermedades de las personas.

La gestión de venta de los laboratorios es por demás compleja. Por un lado están los consumidores, luego los distribuidores que son las farmacias, y por otro lado los médicos que son los indicadores de qué medicamentos se debe consumir.

En este rubro, ¿por dónde comienza el negocio? ¿Por la dolencia?, ¿por el medico?, ¿por el punto de venta?

Ciertamente el negocio tiene su razón de ser en las necesidad del paciente, luego es importante el punto de vista.

El propietario de la farmacia muchas veces tiene gran importancia en la orientación de los medicamentos, cuando éstos son de libre consumo. El farmacéutico tiene el poder de hacerle cambiar al cliente de elección de un analgésico, por otro producto. ¿O acaso nunca le pasó que ante una dolencia menor, usted se puso en manos del farmacéutico para que le aconsejara qué ingerir?

El marketing de los analgésicos y medicamentos en general es muy complejo porque depende de variables enormes que pasan por las relaciones con los médicos, con el punto de venta, con el paciente a través de la publicidad…

Es muy complejo.

Pero existen dos figuras que aún no hemos identificado. Y estas figuras son las del visitador médico y la del distribuidor de los productos en los puntos de ventas. El partido se juega en esa cancha. Tanto el médico, como el punto de venta serán los que retendrán clientes, y defenderán el producto, con el fin de maximizar la fidelidad del mismo.

No necesariamente el cliente debe hacer hincapié en la firma, grupo, o marca del laboratorio. En cambio retendrá el nombre del producto. Pero puede cambiar su elección por el consejo del encargado del punto de venta.

El marketing de los laboratorios es polifacético, ya que abarca: la información continua a los médicos a través de los visitadores; la distribución adecuada a los puntos de ventas (farmacias) potenciando un excelente reracionamiento con el negocio, la publicidad envolvente para potenciar el producto. Pero básicamente la función del marketing se sostiene sobre un marketing de relación.

 

La medicina privada se disputa una pequeña porción de mercado de buen nivel de ingresos ofreciendo valores agregados de todo tipo, al tradicional servicio médico. Se le suman a las ofertas, atributos de valor para el cliente, que se cristalizan a través de propuestas adicionales como: habitación privada para el paciente y acompañante, teléfono celular, servicio de compañía, análisis o estudios en el exterior, variadas consultas profesionales, etc, etc, etc. Y mientras se le van incorporando valores al hecho de pertenecer a “X” sociedad médica, tal vez puede existir el olvido en potenciar lo que realmente aprecia el cliente, que es un poco de afecto. Que lo asistan en el problema de salud que está viviendo, y le eviten demoras y esperas que contribuyen a aumentar la tensión del momento.

 

El cliente necesitara que lo identifiquen, que lo reconozcan. Y es importante chequear estas gestiones de continuo.

En fin, los ejemplos son innumerables.

Todas, las organizaciones, empresas, comercios, hablan continuamente de lo que son, pero muchas veces no tienen presente lo que NO son. O lo que no pueden ser.

Entonces el mensaje se sostiene sobre un ideal que no es tal en el momento de la experiencia de contacto del cliente con la organización.

Si se hicieran las evaluaciones previas, se sería un poco más mezquino en la autoadjudición de atributos a los productos de la oferta, y no se generarían tantas expectativas que finalmente culminan en frustraciones con una reiterada pérdida de clientes y de identidad.

Básicamente lo único que desea un usuario del servicio que una sociedad médica le puede ofrecer, es afecto. Que le faciliten la crisis al máximo, sin hacerle realizar tantos trámites, sacar tickets, esperar por horas para realizarse el chequeo, pasear por la ciudad si es que no puede movilizarse solo, etc.

En fin, los ejemplos son innumerables, hay que dar afecto y poner afecto en cada gestión que se realice con el cliente.

 

Para concluir es fundamental para cualquier organización, identificar a sus clientes, ver que necesitan y mantener satisfechas las necesidades de ellos.