Esto esta definido como un instrumento o utensilio financiero, para la supervivencia del menor de edad, el cual en un determinado tiempo los padres o tutores abonan una prima y el beneficiario recibirá al momento de cumplir 15, 18 o 22 años de edad, un monto asegurado que certifica que continuará sus estudios.
Estos seguros también son expedidos por las mismas compañías de seguro que se dedican a la venta de seguros para bienes, personas, previsión y protección de posibles siniestros que puedan causar daños y a su vez gastos de altos valores tras los daños.
Los seguros educativos se componen de tres principales puntos:
  • Ahorro: estas son las aportaciones realizadas denominadas primas, las cuales pueden abonarse mensualmente, anualmente o de forma única.
  • Seguro: cubre y asegura el riesgo de fallecimiento o invalidez por parte de los padres o tutores lo cual podría afectar el camino para llegar a una educación de nivel universitario.
  • Inversión: el ahorro acumulado antes mencionado aumenta con el tiempo para que este no pierda o carezca de poder adquisitivo.
Los seguros educativos están únicamente diseñados para conceder un ahorro que se especialice y cubra completamente la educación de los menores a través de distintos tipos de planes con el cual se diferencian de acuerdo a:
  • Cobertura: servicios estipulados o adicionales en el seguro
  • Periodicidad de abono de la prima: como mencionamos anteriormente pueden ser mensuales, trimestrales, anuales o de forma única
  • Edad del menor
  • Sexo, hábitos y edad del contratante
  • Suma asegurada
La edad del asegurado es el numero sobre el cual se calcula el seguro educativo y por lo general el periodo máximo para cubrir y culminar el pago total, es decir, si un niño es asegurado al nacer, significa que tiene como plazo para el pago de 15, 18 o 22 años para cubrir y cerrar la suma asegurada.