El uso de las nuevas tecnologías está tan extendido que con un simple teléfono capaz de conectarse a Internet, bien sea a través de la red móvil o de wi-fi, podemos acceder a un mundo en el que realizar todo tipo de transacciones, gestiones y compras.

 

Hoy podemos consultar el extracto de nuestra cuenta del banco, hacer la compra, contratar viajes o buscar seguros de coches baratos online. Todo esto ha supuesto que las oficinas ya no tengan un lugar físico en algunas ocasiones, pues la posibilidad de ofrecer cualquier producto en cualquier momento y ubicación facilita el que se puedan gestionar tanto bienes como servicios de manera prácticamente virtual.

 

Si bien es cierto que tener una dirección física hace que posibles clientes se sientan más seguros, ya no resulta necesario que este lugar tenga unas dimensiones concretas, lo que ha propiciado que en algunos edificios de oficinas, donde antes una empresa ocupaba toda una planta, hoy haya una pequeña o mediana empresa en cada cuarto. Este hecho a la vez hace que se tenga que gastar menos en espacios de trabajo y que las empresas puedan reducir costes.

 

A esto se le añade la posibilidad de tener empleados que, trabajando desde casa, realicen sus labores cómodamente y evitando desplazamientos. Esto resulta también más económico para los trabajadores, pues se ahorra mucho tanto en tiempo como en gastos de desplazamiento.

 

Estos teletrabajadores, al estar tan acostumbrados a utilizar la red, son los primeros que realizan todas las operaciones posibles desde su casa con su ordenador, conscientes de que como ellos detrás de cada una de las páginas que visitan puede haber una gran cantidad de personas que se ganan la vida y que gracias al auge de las tecnologías han visto en el teletrabajo una manera de lo más adecuada para ganarse la vida.